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Mono Macaco
Fuente: Wikipedia

El fotógrafo británico David Slater, quien se especializa en vida silvestre, en 2011 se encontraba en un parque en Sulawesi Norte en Indonesia, cuando un macaco negro tomó su cámara y, apretó el obturador, tomándose un selfie, mismo que luego de recuperar la cámara, fue publicada.

En 2014, la plataforma educativa Wikipedia, publicó el selfie, como una foto de dominio público, por lo que el fotógrafo solicitó que se retirara, aduciendo sus derechos de autor sobre la foto, a lo que la plataforma indicó que esta foto no se encontraba protegida en virtud que los animales no son sujetos de derecho, por lo que al no ser quien tomó la foto, sino Naruto, el macaco, no podía reclamar estos derechos. Sin embargo, el conflicto no surgió con Wikipedia, sino con PETA (Organización de personas para el trato ético de los animales – siglas en inglés), que en el 2015 presentó una causa en tribunales contra el fotógrafo Slater.

I. Opinión Jurídica

La demanda fue presentada en Tribunales estadounidenses por considerar que la publicación se había realizado en Delaware. El common law regula de forma diferente la propiedad intelectual sobre las obras y, de acuerdo con la ley estadounidense, los autores no humanos no tienen derechos automáticos sobre las fotos que tomen[1].

¿Quién puede reclamar los derechos de autor sobre una obra? La respuesta es quien genere una obra intelectual, original y susceptible de reproducción. En este sentido, los animales carecen de personalidad jurídica para reclamar. A nuestra consideración, la pretensión formulada por PETA carece de legitimidad en virtud que no existe una relación de PETA con el macaco ni con el fotógrafo (en el caso que fuere una obra por encargo).

Por otro lado ¿Es el Sr. Slater titular del derecho de autor aun cuando no haya apretado el obturador? A estos efectos la jurisprudencia comunitaria en el caso de la fotógrafa Alemana Painer, dejó claro estos aspectos que individualizan al autor de una fotografía, otorgándole su derecho: el ángulo de disparo, la luz y la sombra, la exposición y los efectos obtenidos con los filtros y las técnicas de revelado; la creación de la escena que se fotografiará; y “estar en el lugar correcto en el momento adecuado”.[2]

Esta disposición además de ser vinculante, en el caso de presentarse un litigio en Reino Unido contra Wikipedia, nos deja claro que la originalidad está en el desarrollo de la idea, independientemente de quien apriete el obturador, esto considerando que el derecho a la imagen no puede ser reclamado en virtud de ser un animal el que aparece en la foto. Ahora bien ¿Si la foto hubiese sido tomada a un ser humano? En este punto la situación cambia, porque si existe un titular de derechos que está en la capacidad jurídica de presentar reclamación por la explotación de su imagen sin su consentimiento. Además ¿Puede cualquier ambientador reclamar la autoría de una foto en este efecto si este no la tomase? Pues, a mi consideración si, podría tomarse como una obra en colaboración.

[1] bbc.com

[2] OMPI

Ana Campos González
Graduada en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales - Universidad Complutense de Madrid

Mgtr. Ana Campos González

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